¿Cómo hablarle a alguien que tiene ansiedad?

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Cuando leí esta pregunta, lo primero que pensé fue: ¿Qué tipo de ansiedad? Porque la ansiedad no es una sola cosa, y creo que existen tantos tipos de ansiedad como personas que la padecen. Para empezar, hay que entender algo muy importante: la ansiedad es una emoción, una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que percibe como amenazas o desafíos. Es una especie de mecanismo de alarma que, en su justa medida, puede ser útil. Sin embargo, cuando se descontrola, puede convertirse en algo completamente abrumador para quien lo padece, puede incapacitarle, y manifestarse de mil formas diferentes.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?
Uno de los puntos más importantes es conocer que la ansiedad no siempre se ve igual en todas las personas. Algunos pueden experimentar ataques de pánico con síntomas físicos muy visibles ver temblar a alguien, notar su respiración entrecortada, sentir que se le va a salir el corazón del pecho o empaparse en sudor.

Sin embargo existe otro tipo de personas, personas que viven con lo que lo llamo “la ansiedad silenciosa”, una sensación que no se aprecia físicamente, una constante inquietud, pensamientos intrusivos o miedo al futuro que a menudo se ve camuflada tras un personaje que te muestra la mejor de sus sonrisas o una actitud aparentemente tranquila sin que sepas que dentro está librando una guerra fría.
Pero si te paras, si te fijas un segundo, notarás una mirada esquiva, un ligero traqueteo en una pierna que demuestra la impaciencia y las ganas de huir de un lugar. O directamente la evasión será la única táctica que sepa poner en práctica.

El hecho de que esta persona no haya sabido responder cuando le preguntaste sobre su ansiedad es completamente normal. Muchas personas no tienenlos recursos para explicar lo que sienten porque la ansiedad puede ser confusa, incluso para quienes la padecen. Y lo que es peor, a menudo han sentido o sienten que nadie las comprende.

Cómo puedes ayudar
Lo primero que quiero decirte es que ya estás en el camino correcto: te estás interesando, preguntando y reflexionando sobre cómo ser una mejor compañera. Aquí tienes algunos consejos:

  1. Escucha sin juzgar. A veces, lo mejor que podemos hacer es escuchar sin tratar de «arreglar» lo que ocurre. Si esta persona quiere hablar sobre lo que siente, hazle saber que estás ahí para escuchar, sin minimizar ni intentar buscar soluciones rápidas. Frases como “No te preocupes” o “Eso no es nada” pueden hacer más daño que bien, incluso aunque las digas con buena intención. Hazle saber que existe un lugar seguro, donde ser escuchado y no juzgado. A veces, no se necesita una solución si no simplemente un oído que escuche lo que tienes que contar y sentirte un poco menos solo en esa vorágine emocional.
  2. Sé paciente. La ansiedad puede hacer que alguien necesite más tiempo para procesar ciertas cosas o tomar decisiones. También puede provocar cambios de humor o reacciones inesperadas. Trata de no tomártelo como algo personal y recuerda que la ansiedad no define a la persona, es algo que está experimentando, es una emoción que no está pudiendo gestionar o que está gestionando de la mejor forma que puede o sabe.
  3. Ofrece opciones. Puedes preguntar si es que lo deseas de manera específica cómo puedes ayudar: «¿Te gustaría que te acompañe a esa cita?» o «¿Hay algo que te haga sentir en ese momento?” A veces, pequeños gestos lo cambian todo, y si no estás preparada o preparado para afrontarlo, también está bien, no tienes por qué gestionar las emociones de los demás y puede que tú tampoco tengas las herramientas para acompañarlo en ese momento. No dejes de ser honesta contigo misma, si no puedes no pasa nada.
  4. Infórmate sobre qué es la ansiedad realmente. Aunque la experiencia de cada persona es única a día de hoy disponemos de muchísimos recursos para informarnos o poder tener una idea más general acerca de qué es la ansiedad y cómo está manifestándose en una persona, quizás lo que tu piensas que son excusas es solo una persona que no puede más y está aislándose para gestionar sus emociones. 
Leer sobre la ansiedad te ayudará a entender mejor lo que puede estar viviendo. No tienes que convertirte en experta, ni creer que tendrás la solución a todo esto, porque, lo siento pero no la tienes por mucho empeño que pongas.
  5. Sé consciente de cómo te expresas. Como mencionas que tiendes a ser brusca, es importante que intentes comunicarte de forma amable y tranquila, sobre todo en momentos sensibles. La ansiedad a menudo hace que las personas estén más alerta esto hace que se adelanten a los acontecimientos quizás analizando tu tono de voz, incluso, para adelantarse a lo que puedas estar sintiendo tú y evitar el conflicto.

Y quizás lo más importante que me gustaría destacar para terminar de contestar a tu pregunta es que entiendas que la ansiedad a menudo lleva consigo una sensación de aislamiento. A veces, lo que más necesita una persona es saber que no está sola, que no es «rara» o «débil» por sentir lo que siente. Recuérdale que estás a su lado y que no necesita tener todas las respuestas de inmediato. La ansiedad no desaparece de un día para otro, pero un entorno en el que se sienta comprendido/a o apoyado/a puede marcar la diferencia.

Finalmente, quiero que recuerdes que no eres responsable de «curar» la ansiedad de nadie. Tu papel es acompañar, si es que puedes, no cargar con el peso de sus emociones. Cuidar de alguien también implica cuidar de ti misma. Si alguna vez sientes que necesitas ayuda para manejar alguna situación, buscar orientación o apoyo también es válido, igual que has hecho ahora.

Gracias por abrir tu corazón y querer ser esa mano amiga. No todo el mundo se toma el tiempo para entender y acompañar, y eso ya dice mucho de ti.

¡Un abrazo grande y mucho ánimo!
 🙂

Sara.

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